Suicidios: lo que no quieren que sepas

Empecemos con estos datos: cada día se suicidan en España ocho personas, lo que hace un total de casi 3000 al año. Desde que comenzó la crisis, la tasa de suicidas ha aumentado en más de un 50% y sigue creciendo. Además, el suicidio ya ha superado en número a los accidentes de tráfico como causa de muerte no natural a nivel nacional. Qué extraño que te estés enterando ahora, ¿verdad? ¿Cómo es posible que esta información, en principio tan relevante e interesante, no haya sido difundida por los grandes medios de comunicación?

Una de las primeras cosas que enseñan a los alumnos de las facultades de Periodismo es que no está bien dar noticias sobre suicidios y que, de hecho, apenas esas noticias se suelen publicar. ¿La razón? Emitir informaciones que traten directa o indirectamente suicidios provoca un ‘efecto contagio’ entre la población.

Esta premisa periodística, que la cuentan los profesores a modo anecdótico, es probable que esconda tras de sí otras razones. Alguien podría preguntarse que, si evitar las informaciones sobre los suicidas disminuye las ganas del que esté pensando hacerlo, ¿por qué no se aplica a contenidos sobre violencia, robos o crímenes en general?

Podemos distinguir, además del ya citado ‘efecto contagio’, tres motivos más:

Razones estéticas. Una noticia sobre suicidios provoca al espectador un sentimiento de pena profundo y, por lo tanto, rechazo. Las noticias sobre violencia u otro tipo de actividad contra la vida o la ética suelen venir acompañadas de espectáculo (terrorismo, armas, catástrofes naturales, robos, etc.). Además, la industria cultural, a través de sus productos (cine y televisión principalmente) se ha encargado a lo largo de décadas de anestesiar la empatía que podríamos tener hacia este tipo de informaciones.

Razones de efecto espejo del comportamiento social. Un suicidio, por lo general, es algo que resulta muy traumático para el entorno de esa persona que se ha quitado la vida: los familiares y personas cercanas suelen sentirse culpables y sienten también una profunda sensación de tristeza por pura empatía hacia el suicida. De este modo, cuando una persona consigue quitarse la vida, su entorno tiende a silenciarlo y a convertirlo en un tabú. Un motivo de vergüenza y de culpa. Siempre se suele evitar decir que se ha suicidado cuando se le recuerda. Los medios, en este sentido, cumplen el mismo rol.

Razones de línea editorial y presión gubernamental. En muchas ocasiones y, sobre todo, en los últimos años, los poderes públicos han sido los motivadores, de forma directa o indirecta, del suicidio de miles de personas. Desahucios, desempleo, pérdida de poder adquisitivo y los trastornos psíquicos que de ello se derivan (ansiedad, depresión, abulia, trastorno obsesivo-compulsivo, etc.) son, actualmente, los principales causantes de comportamientos y de creadores de una realidad que inducen a un comportamiento suicida. Los medios, más cerca del poder que de los ciudadanos, contentan al primero para edulcorar la imagen de la situación social y, por lo tanto, las noticias sobre suicidios cuyos responsables son los poderes fácticos “no se dan”.

Las excepciones

¿Cuándo se publican noticias sobre suicidios? Estudiemos tres casos:

susi

Suicidio de la famosa cantante Susi Pop. La que fuera integrante originaria del grupo ‘Nancys Rubias’, liderado por el popular personaje Mario Vaquerizo, se lanzó al vacío desde lo alto del viaducto de Segovia, a pocos metros del Palacio Real de Madrid. Un sitio que siempre ha sido, tristemente, el lugar que muchos desafortunados eligen para quitarse la vida en la capital de España.

Muchos medios publicaron la noticia, pero omítian que su muerte había sido autoprovocada, aunque lo dejaron caer. Algo que roza el ridículo, pues es evidente que el receptor de la información va a interesarse desde el principio sobre la causa del fallecimiento.

La razón por la que esta noticia se publicó, con ese dato recortado, fue por la relevancia del personaje.

Enlaces: Necrológica en El País, noticia en El Mundo.

amaia

Suicidio de Amaia Egaña, exconcejala de Eibar por el PSE-EE. Esta mujer, de 53 años, estaba casada y era madre de un chico de 21 años. El atentado contra su propia vida lo provocó cuando la comitiva jucidial ya estaba accediendo a su vivienda para ejecutar la orden de desalojo por impago de la hipoteca.

La motivación de difundir esta noticia no es otra que la presión política, disfrazada de denuncia social contra el drama de los desahucios. Los medios de izquierdas se hicieron eco de los hechos por afinidad al PSOE (y, en consecuencia, del PSE), cuyos cargos, afiliados y simpatizantes no pudieron acallar su indignación. De esta forma, también se provocó una protesta velada contra un gobierno que permite estas acciones, a pesar de que, precisamente con Chacón en el ministerio de Vivienda, se aprobaron las medidas para el desahucio exprés.

Enlaces: Vídeo en LaSexta, vídeo en Cuatro y noticia en El País, donde hacen profundo hincapié en su afiliación política.

Aunque a los medios afines a la derecha, por lo que ya se ha explicado, no les interesaba que la noticia tuviera demasiada difusión,  sus homónimos en el bando de la izquierda le dieron tanto énfasis a este acontecimiento que se vieron obligados a tratarlo.

Enlaces: La noticia en La Razón, en El Mundo y en ABC, que no titula con la palabra “suicidio” ni derivados.

11s

Suicidios por motivos ajenos al anhelo por la vida del suicida. Prácticamente (salvo alguna rara excepción) todos los casos que se cubren en los medios de comunicación sobre esta tipología son sobre terroristas suicidas: personas que dan su vida por otra causa distinta al mero hecho de dejar de existir, sino por una razón normalmente suprarracional (religión, guerra, cultura, patria, etc.) o por acelerar la muerte para evitar el sufrimiento de una tortura lenta (como saltar por una ventana porque las llamas de un incendio están alcanzando a esa persona). En estos casos, como no se genera esa sensación de tristeza profunda en el receptor, dado que ese sujeto probablemente estaba feliz con su vida, las noticias suelen fluir y publicarse con normalidad. Las gente las ve y, además, vienen acompañadas de ese ingrediente fundamental en la cultura de consumo de medios actual: la espectacularidad.

Enlaces: Noticia en ABC, noticia en La Vanguardia, y noticia en El Economista, que recuerda algo tan morboso como el mayor suicidio en masa de la historia.

Otras noticias sobre el suicidio, sin embargo, se filtran, pero su única opción es ser publicadas en internet. Es precisamente la libertad que ofrece la web a los usuarios y la todavía tímida afluencia de los medios digitales  lo que ahí hace que en la web se permitan ciertos contenidos. Como ejemplo, podemos ver la noticia del suicidio de un reo o un programa dedicado al suicidio del podcast Más Allá de la Realidad, que trata sobre temas relacionados con el misterio.

Este artículo está publicado bajo licencia Creative Commons

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